Encuesta de la semana

Dios no es un ser, sino una esencia.

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Fisiológicamente estamos compuestos de los siguientes elementos: 65% de Oxígeno (agua, respiración, sangre) 18% de Carbono (moléculas orgánicas, dióxido de carbono) 10%de Hidrógeno (moléculas orgánicas, agua, energía corporal) 3% de Nitrógeno (compuestos orgánicos, ADN, proteínas) 1.5% de Calcio (funciones musculares, dientes, huesos) 1% de Fósforo (huesos, energía corporal) 0.4% de Potasio (huesos, energía corporal) 0.3% de Azufre (proteínas, aminoácidos) 0.15% de Sodio (electrolitos, fluidos) 0.05% de Magnesio (reacciones bioquímicas, huesos) 0.006% de Hierro (sangre, enzimas) Pero los últimos descubrimientos de la ciencia nos orillan a considerar que todos los seres vivos en este planeta estamos hechos…¡sí, de materia estelar!

Nuestro Sol es una estrella ordinaria y de segunda generación, esto quiere decir que se formó hace 5,000 millones de años aproximadamente, de los restos, escombros y fragmentos diseminados por una anterior explosión de alguna gran estrella (súper nova), en la cual la materia en el interior estuvo sujeta a descomunales presiones que se sintetizaron y formaron los elementos pesados y los componentes esenciales para la vida.

¿Pero entonces ahora qué es lo que mantiene la vida?
El Sol es un gigantesco reactor nuclear que se encuentra de nosotros a 150 millones de kilómetros, que su luz tarda en llegar a nuestras pupilas 8 minutos con 20 segundos, que su volumen es más de un millón de veces el de nuestro planeta y en su masa prevalecen constantes explosiones atómicas. El Sol es una estrella que sostiene la vida en la Tierra y quién sabe dónde más. Es tan fascinante para los astrónomos que investigan dentro de su anatomía interior, quienes toman el pulso de sus erupciones y peinan sus cabellos invisibles de campos magnéticos.

Siglos de estudios y los últimos instrumentos espaciales nos han regalado información sin precedentes. Hemos aprendido sobre su corazón hierve a 15 millones de grados centígrados y cada segundo transforma cuatro millones de toneladas de hidrógeno, en helio, en luz y en el calor. Ese calor que mantiene a nuestro planeta con una temperatura promedio de 13 grados centígrados, lo que permite que la vida sea y se conserve en cualquiera de sus manifestaciones.

No era en vano que antiguas civilizaciones como los mayas y los aztecas lo idolatraban y lo reverenciaban como el Dios Supremo.

¿Pero entonces, qué es lo que nos ha hecho perder el encanto por el Sol?

ENCUESTA:

Dios no es un ser, sino una esencia.

 

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  • Juan Francisco Collado

    padrisimo artículo. Nos pone a reflexionar nuestra existencia. Felicidades

  • Salvador Arena

    Señor Torres, pero qué tontería está ustef diciendo?
    Un saludo.

  • alvaro torres del valle

    Dios es una persona, y por lo tanto es un ser.
    Eso no es que lo diga yo, es que asi es.
    Eso de compararlo con una esencia me huele a clasificarlo al nivel de un aroma, casi herejia.
    Saludos

  • Salvador Arena

    Querido Licenciado,
    A partir de ahora, y sin que lo enoje, deberá escribir las referencias de su escrito a pie de página. Esto se hace en cualquier artículo con tintes científicod. Lo aprendí leyendo y me lo repitieron miles de veces en la Universidad. Es decir, de dónde sale su texto? Es imprescindible SIEMPRE decirlo.
    No me es posible entrar en debste.
    Un saludo afectuoso, Licenciado.

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.