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¿Es ya momento de remplazar la moralidad por la ética?

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Los Caballeros Templarios, conocidos también como Los Guerreros de Cristo, llegaron a ser una de las más formidables y aterradoras organizaciones medievales partiendo de un origen modesto: una especie de policía local creada en Jerusalén por un grupo de cruzados de origen francés.

 

Las órdenes caballerescas hunden sus raíces en la explosión de belicosa religiosidad que dio lugar a las Cruzadas. Este exacerbado sentimiento religioso se manifestaba en las peregrinaciones a lugares santos. Roma, meta tradicional de los peregrinos, había sido paulatinamente sustituida desde principios del siglo XI por Santiago de Compostela y, sobre todo, por Jerusalén, un destino lleno de peligros y obstáculos como aquellos asaltantes de caminos.

Fuertes tributos para los señores locales, vejaciones a los musulmanes, que, no obstante, no disuadían a los fieles, seducidos además por la esperanza de hallar en Oriente un sinfín de aventuras y riquezas imposibles en su lugar de origen.

Así, tras la caída de Jerusalén en manos turcas, la Europa cristiana se movilizó para rescatar la ciudad de los musulmanes al grito de “Dios lo quiere”. Frase que encabezó el discurso del papa Urbano II en el Concilio de Clermont (1095) en el que convocó la Primera Cruzada.

Las recompensas espirituales y terrenales prometidas hicieron que príncipes y señores respondieran con prontitud al llamado del pontífice y, de este modo, la expedición militar culminó con la conquista de Jerusalén en 1099 y con el establecimiento de territorios latinos en toda la zona: los condados de Edesa y Trípoli, el principado de Antioquía y el reino de Jerusalén.

Por otro lado, recordemos aquel Galileo Galilei quien fue advertido, censurado y amenazado por los eminentísimos y reverentísimos Cardenales inquisidores generales contra la perversidad herética en toda la República Cristiana, quién fue juzgado como sospechoso de herejía, al haber creído y sostenido que el Sol era una estrella más que viajaba en una galaxia y que la Tierra simplemente giraba alrededor de esa su estrella madre.

Finalmente Galilei fue “perdonado” gracias a la intervención de su hija quién era una monja influyente, pero se le aplicó prisión domiciliaria y la irrestricta prohibición a continuar escribiendo y publicando teorías contrarias a las Sagradas Escrituras.

Si tú crees que tu religión persigue el conocimiento, la paz, el amor y la armonía; seguramente sabes muy poco de historia universal. ¿Compartes la frase?

¿Es ya momento de remplazar la moralidad por la ética?

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  • alvaro torres del valle

    La pregunta y su conclusión son tendenciosas, el incluir la palabra "seguramente" es no solo falso, sino engañoso.
    el hecho es que la fe ( la fe de a de veras, la que esta fundamentada en evidencia, no la fe ciega del ateísmo) y la ciencia son complementarias y no enemigas.
    ¿Sabe el lector cuantos científicos ganadores del nobel han sido creyentes a lo largo del siglo XX? La inmensa mayoría, y me refiero a física, medicina, economía y química. El científico reconoce que la ciencia es intelegible debido a que esta sujeta a leyes, que el universo tiene tan perfecto equilibrio que no puede ser casualidad, que el ADN humano es tan inmensamente complejo que es estadísticamente imposible que se hubiera formado mediante evolución sin guiador. Entre muchisima mas evidencia de otras fuentes variadas como la paleontologia, la psiquiatria, la quimica, la biologia, la cosmologia, t más . Saludos

"Quizá no estaré de acuerdo con tu opinión, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a expresarla".  Voltaire.